jueves, 17 de diciembre de 2009

¿Quién dice que no duelen las huellas en la arena? Tu huella el mar se la llevó, pero la luna sigue ahí... Pero esa luna es mi condena. Despacio en la mañana, agitos por la noche. Las voces vivas del recuerdo se disfrazan de intuición, y en una voz, tu voz se esconde.
Y
yo sé, que tal vez tú nunca escuches mi cancion, yo sé. Y también sé que tal vez te siga usando así, robándote en mi inspiración.
Mientras siga viendo
tu cara en la cara de la luna, mientras siga escuchando tu voz entre las olas, entre la espuma... Mientras tenga que cambiar la radio de estación, porque cada canción me habla de tí, de tí, de tí... Me habla de tí.


La vida se esconde
detrás de una promesa sin cumplir, de donde nace alguna inspiración, de donde nace otra canción y ya no se bien quién se esconde... Yo ya no sé lo que se esconde.
Y
yo sé, que tal vez tú nunca escuches mi cancion, yo sé. Y también sé que tal vez te siga usando así, robándote en mi inspiración.
Mientras siga viendo
tu cara en la cara de la luna, mientras siga escuchando tu voz entre las olas, entre la espuma... Mientras tenga que cambiar la radio de estación, porque cada canción me habla de tí, de tí, de tí... Me habla de tí.

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